Aston Martin Vantage. Elegancia deportiva

Aston Martin Vantage

Pensar en un deportivo elegante y con clase, con presencia y con personalidad, sólo tiene un final obvio: Aston Martin. Muchos fabricantes ofrecen ideas similares, como Bentley y su Continental GT. O Maserati con el GranTurismo. Pero ninguno llega a lograr una combinación tan acertada y equilibrada como los británicos de Gaydon. Su nueva criatura, el Aston Martin Vantage va un poco más allá. rompiendo moldes dentro de la marca y ofreciendo un modelo que sin olvidar su origen, ahonda más de lo normal en la deportividad.

Aston Martin es una firma centenaria. Un fabricante cuyo conservadurismo, que ha marcado su historia con cada modelo que han creado, termina aquí. Se dice adiós al clasicismo imperante en todos los coches salidos de Gaydon, pero sin dejar de lado la esencia misma de la marca. El nuevo Aston Martin Vantage es un paso al frente, una revolución por sí solo para la compañía británica y una demostración de su ambición. Con este coche, se confirma: Aston Martin inicia una nueva etapa en su historia de la mano de una imagen impactante, motores de última generación firmados por Mercedes-AMG y la última tecnología.

Aston Martin Vantage vista tres cuartos trasera

Nunca en la historia, un modelo de Aston Martin había significado tanto. Es cierto que el Valkyrie es toda una muestra de poderío, pero no es un modelo de producción propiamente dicho. El DB11 se puede considerar el principio de esta nueva andadura de la marca, pero todavía mantiene muchos rasgos del Aston DB9 e incluso del DB7. Es el Vantage, quien carga con la labor de abrir un nuevo rumbo, estrenando líneas de diseño (inspiradas en el DB10 de la película Spectre de James Bond), aplicando nuevas ideas al su habitáculo y explotando al máximo las cualidades del V8 Mercedes, considerado uno de los mejores motores de su categoría.

Ese V8 4.0 Biturbo es el corazón del nuevo Vantage y el centro de todo el desarrollo, o casi. Se ha partido del chasis del DB11, fabricado en aluminio, al que se han realizado tantas modificaciones que el 70% de sus componentes son nuevos y específicos. Nuevas también son las características de la suspensión adaptativa y regulable (modos Sport, Sport Plus y Track), como lo es los sistemas integrados. Sistemas que no han sido detalladas, pero que son suministrados por Mercedes como se puede apreciar en el túnel central del habitáculo, donde destaca el mando táctil usado en los modelos de la estrella, así como la pantalla central.

Aston Martin Vantage vista lateral

Todo es nuevo en su habitáculo, menos el volante, que procede del DB11. Sorprende la cantidad de botones de su consola central, algo que muchos han criticado (estamos en la era digital, donde las pantallas táctiles y los mandos sensoriales son protagonistas). pero que Aston afirma tener un motivo ‘de peso’: mantener el tacto y la esencia analógica de todos sus modelos. La tecnología y los avances no están reñidos con un tacto deportivo, cómodo y si, conservador. No es malo, ni muchísimo menos, es una característica intrínseca de la marca que quieren mantener, mientras se adentran en un camino que debería verse completado por nuevos modelos no tardando mucho.

El diseño del nuevo Vantage es lo más audaz que ha creado la marca sin tener en cuenta, evidentemente, los Valkyrie y Vulcan. Coches fuera de serie sumamente radicales y espectaculares. El nuevo Vantage es el modelo que sustentará las ventas de la marca, de hecho, Andy Palmer, director ejecutivo de Aston Martin, ha afirmado que se ha vendido la casi totalidad de la producción para 2018. Espectacular estreno sin duda y un hecho importante para la marca.

Puesto de conducción del Aston Martin Vantage

Hablamos de un coche de muy alta gama, de un coche elitista, pero que por primera vez, quiere atraer a nuevos clientes. A conductores jóvenes, alejados del típico estándar de la marca y parece que lo han logrado con creces mostrando la imagen que tendrán los próximos Aston. No obstante, no olvida su origen, sigue siendo un Aston Martin hasta la médula (o hasta el chasis, como se prefiera) y se puede comprobar en todos sus apartados.

El habitáculo está realizado con los mejores materiales. Combina un diseño mucho más desenfadado con una combinación de color de gustos sobresaliente. Añade fibra de carbono y detalles en contraste usando colores vivos, muy vivos. Su carrocería, deportiva, agresiva y musculosa, sigue desprendiendo esa elegancia de todo Aston Martin incluso usando un color tan chillón como el amarillo de las fotos oficiales. Y sus prestaciones, evidentemente, están a la altura.

Habitáculo del Aston Martin Vantage

Aquí cobra protagonismo el V8 Mercedes-AMG. Un motor tecnológicamente muy avanzado, sobrealimentado por dos turbos y fabricado en aluminio. Declara 510 cv a 6.000 rpm y un par de 685 Nm estables entre 2.000 y 5.000 revoluciones. LLegan a las ruedas traseras mediante una caja de cambios de convertidor de par suministrada por ZF, con ocho relaciones. El uso de un convertidor de par y no un doble embrague se debe a la suavidad de funcionamiento del primero, un apartado que no quieren dejar de lado en la firma británica, que afirma haber creado un modelo de comportamiento deportivo intachable e ideal para circuito, pero capaz de llevar a su pasaje entre algodones. Por eso, la gestión electrónica de motor y caja de cambios ha sido revisada y modificada para garantizar un funcionamiento y una entrega de potencia contundente, pero suave y sin altibajos.

Espectacular, atrevido y bello como pocos deportivos. Bienvenido a la nueva era Aston Martin.


Aston Martin Vantage. Elegancia deportiva
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