Coches de carreras que no te dejaran indiferente

Coches de carreras que no te dejaran indiferente

Hoy día el automóvil está visto más como una herramienta que como un objeto pasional o que despierte algún tipo de sentimiento. Está tan popularizado y extendido que la mayoría de las personas le prestan la atención usta y en ocasiones, no entienden porque los aficionados se vuelven locos, cuando se cruzan con según que modelos ni tampoco, porque hay gente dispuesta a pagar hasta 36 millones de euros de por un coche. Pero realmente, el coche tiene mucho de pasional, de máquina sin sentido creada por unos locos allá por el Siglo XIX con más ganas que medios.

Contarle a alguien porque un automóvil es una máquina que despierta pasiones y odios por igual, se torna complicado cuando el oyente no siente ningún tipo de tracción por los coches, es como explicar porque te gusta el sabor de algún alimento. Pero comentar, que casi desde su creación se han llevado a cabo carreras de todo tipo y que hay marcas como Ferrari o McLaren que nacieron única y exclusivamente para las carreras, lo que puede dar una idea sobre el tema. Han existido personas que se han endeudado y han empeñado todos sus bienes por amor al mundo del motor e incluso algunos pilotos, han llegado a competir con lesiones de importancia como ha ocurrido en el Rallye Dakar, donde se han llegado a ver motoristas con los tobillos rotos.

Pero además de pasional, la competición es el mundillo dentro del sector del automóvil donde más tecnología se desarrolla. Supone una de las pruebas más duras para los componentes de un coche y un lugar donde las marcas, pilotos y aficionados forjan leyendas que pasan a la historia. Y no sólo para los aficionados y simpatizantes de tan característico aparato, sino para la historia en sí, pues terminan influenciando en algún tipo de aspecto en la sociedad y de la industria en general.

Así, hemos creado una selección de coches de carreras que no te dejarán indiferente, ya sea por imagen, por prestaciones o por lo que significó en su momento cada uno. Sólo debes tener una cosa en cuenta que si no te gustan los coches y, simplemente, pasas por aquí debido a la curiosidad: los coches de carreras están, siempre vistos desde la posición de un aficionado, envueltos en misticismo, secretos y emoción.

Abarth OT1300

Coches de carreras

Tiempo atrás, Abarth era todo un fabricante por derecho propio. Si bien partía de modelos FIAT para sus creaciones, todas o casi todas tenían personalidad propia y además, un talante rematadamente deportivo. Ahora también pretenden ofrecer la misma imagen de deportividad haciendo cosas muy parecidas a las que hacían en sus primeros días, pero el resultado no es ni parecido.

Sólo fijáte en este Abarth OT1300, conocido entre los aficionados como ‘Periscopio’ por la pequeña toma de aire que sale del techo. Era uno de los pocos modelos de Abarth que tenía un motor propio, aunque tomaba como inspiración otro motores del mercado como el usado por el Simca 1.000 pero subido de cilindrada hasta los 1.300 centímetros cúbicos.

Compitió en diversas categorías durante muchos años ganando los Campeonatos del Mundo de GT de 1966 y 1967 en la División 1, más tres títulos seguidos en Campeonato Italiano del Grupo 4 en 1966, 67 y 68. Ganó los 1.000 km de Monza, los 1.000 km de Nürburgring y corrió las 24 Horas de Le Mans, aunque sin resultados destacables. Aunque sí podemos decir que se trata de uno de los coches de carreras más ‘simpáticos’ y bonitos de los años 60, con un tamaño realmente pequeño y una carrocería repleta de curvas.

Brabham BT46b

Brabham BT46b

El ‘Coche ventilador’ le apodaron a este Fórmula 1 completamente revolucionario. Brabham es una de las escuderías de Fórmula 1 más famosas y con mayor historia en la categoría y aunque actualmente ya no compite, a finales de los 70 desarrolló un espectacular coche de carreras que únicamente ganó una carrera, al ser prohibido ipso facto por la FIA.

Fue nada menos que Gordon Murray, responsable de coches como el McLaren F1 quien ideó la evolución del Brabham BT46 de 1976. Aquella época era un hervidero de ideas y la FIA no ponía muchas pegas dejando algo de ‘manga ancha’ a los experimentos, aunque Gordon Murray se lució con este monoplaza.

Se trata del único coche de Fórmula 1 imbatido de toda la historia de la competición pues sólo corrió una carrera y la ganó. El truco y lo que provocó su deshomologación es un ventilador colocado tras el motor (un V12 de Alfa Romeo) que extraía el aire de debajo del coche haciendo un ‘efecto ventosa’ brutal y permitiendo pasar por las curvas a velocidades imposibles de igualar por el resto, quienes además se quejaban de recibir en el casco el impacto de múltiples piedrecitas y suciedad expulsada por el ventilador del Brabham BT46b.

Porsche 917

Coche de carreras

Nos encontramos ante el resultado de una historia que sería digna de ocupar las páginas de un libro. Bueno, de hecho, existen libros sobre el Porsche 917, uno de los coches de carreras para el Mundial de Resistencia más espectaculares de la historia que nunca compitió como Sport Prototipo, sino como GT, una categoría inferior donde arrasó completamente.

Porsche, para poder haber competido con este coche, tendría que haber fabricado un total de 25 unidades. Algo que nunca hizo, pero fueron capaces de engañar a los inspectores de la FIA y que creyeran que así fue. Sólo se hicieron 12 unidades del Porsche 917 que además, sale en la película Le Mans de Steve McQueen lo que hizo que se hiciera más famoso todavía.

Ganó dos veces en las 24 Horas de Le Mans, compitió en la Can Am americana y en su ‘leyenda’, tiene una de las anécdotas más divertidas y llamativas de la historia de la competición: en Brands Hatch, en el Reino Unido, bajo una tempestad de tamaño colosal, Pedro Rodríguez remontó bajo el aguacero de la 12ª a la 2ª posición en apenas 25 minutos y acabó ganando la carrera por cinco vueltas. Todavía se le recuerda como uno de los mejores pilotos en mojado y aquel día, tras la carrera, el neozelandés Chris Amon, que llevaba un Ferrari 512S bromeó: “¿Alguien podía hacer el favor de decirle a Pedro que está lloviendo?”

Tyrrell P34

Fórmula 1 de seis ruedas

¿Qué podemos decir del Tyrrell P34 que no se vea en la foto? El primer y único Fórmula 1 con seis ruedas de la historia. Habrá quien diga que esta afirmación no es cierta, pues durante un tiempo, mucho fabricantes experimentaron con esta idea, pero fueron eso, experimentos que nunca llegaron realmente a hacerse reales. Pero si podemos tener como cierta la afirmación de que es uno de los coches de carreras más geniales de todos los tiempos.

Tyrrell era un equipo de carreras con bastante imaginación y que solía sorprender con diseños extraños e incluso estrafalarios. En el caso del P34, se buscaba mejorar la penetración aerodinámica reduciendo la superficie frontal y reducir las turbulencias que generan las ruedas al girar. También se mejoraba la superficie de contacto con el suelo y por tanto la frenada y la dirección.

Su primera carrera fue en España, en el circuito del Jarama en 1976, aunque ninguna de las dos unidades logró terminar la carrera aquel día. No obstante, si consiguió doble podio en Mónaco, otro doblete en Suecia y una tercera posición en la general al final del campeonato. En 19777 recibió una evolución del concepto y GoodYear, quien suministraba los neumáticos, mejoró su fabricación aunque comenzó a poner pegas y a dejar el desarrollo de esos neumáticos a un lado, lo que terminó por condenar el modelo a su desaparición. Poco después, la FIA puso por normativa que los F1 solo pueden tener cuatro ruedas…

Volvo 850 Estate BTCC

Coches de carreras familiar

El mundo de la competición es el sector dentro del automóvil donde más excentricidades se pueden ver. Excentricidades, ideas y desarrollos que al final llegan a la producción haciendo la vida más fácil a todos los conductores. Acciones como la que realizó Volvo en la década de los 90 cuando se inscribió en el BTCC (British Touring Car Championship), el Campeonato Británico de Coches de Turismo.

Por aquel entonces, se esperaba que la marca sueca presentara una coche de carreras tomando como base su Volvo 850, y todo el mundo acertó, pero sólo en parte, pues en lugar de elegir la carrocería sedán, fue el familiar quien representó a Volvo en el campeonato. Fue un desarrollo de un nombre muy conocido en el mundillo, Tom Walkinshaw Racing, Pero el uso de esta carrocería estaba totalmente justificado.

Al parecer, los ingenieros encontraron un beneficio interesante: su comportamiento aerodinámico era mucho mejor que el sedán. Además. se logró otro punto a su favor y es la capacidad para llamar la atención que tenía un coche de carreras con carrocería familiar, siendo una campaña de marketing sencillamente sensacional. Por otro lado, sus resultados en carreras tampoco fueron para destacar, pues su mejor posición fue un 5º…

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