Ferrari 212 Inter Coupé Ghia. El coche del General Perón

Ferrari 212 Inter Ghia

Ferrari, como fabricante de automóviles de calle, ha cumplido 70 años en 2017. La firma se fundó en 1947, después de que Enzo estuviera trabajando en Alfa Romeo y tras cuatro años sin poder usar su apellido en automóviles. Cosas legales que conllevó una ruptura de relaciones un tanto turbulenta. Historia, por cierto, especialmente interesante y con un español mediante: Wifredo Ricart, quien diseñara más tarde los famosos Pegaso Z-102.

El primer coche que lució el Cavallino Rampante en su carrocería, fue el Ferrari 125 S. Una barqueta casi de carreras –en aquel entonces los coches de competición también circulaban por vías públicas– que poco tiene en común con los modelos actuales. Pero 70 años dan para mucho y, como se suele decir, por algún sitio hay que empezar. Este primer bólido ya incorporaba un motor V12, seña de identidad de los modelos más especiales dentro de la firma –los Ferrari 275 GTB, 512 BB, Testarossa, 550 Maranello, 599 GTB Fiorano, 821 Superfast…– y toda una obsesión para el propio Enzo Ferrari.

Ferrari 212 Inter Ghia vista trasera

No tardó mucho en hacerse un hueco en la industria del automóvil, durante una época en la que todo estaba bajo mínimos. Era plena postguerra y las cosas no eran fáciles. De todas formas, había ganas y mucha ambición, aunque los medios fueran justos. Por ejemplo, del primer modelo de Ferrari apenas se fabricaron unidades y su motor, el mencionado V12, solamente tenía 1.500 centímetros cúbicos.

Pero aún así, el Ferrari 125 S, en manos del piloto Franco Cortese, logró victorias en la Mille Miglia de 1948 y en las 24 Horas de Le Mans de 1949. Triunfos que lograron colocar el nombre de Ferrari en lo más alto y que dieron comienzo a todo lo que ha venido después. Aunque el nuevo rumbo de la marca comienza con la inauguración de un nuevo campeonato en 1950: la Fórmula 1. Aquí es donde la marca comienza a fraguarse un nombre y cuando sus modelos de producción cobran especial protagonismo.

Ferrari 125 S
Ferrari 125 S de 1947

Durante estos años nace una de las series más famosas y apreciadas: los Ferrari 212. Coches que se fabricaron entre 1950 y 1953 equipados con el motor V12 Colombo. Gioacchino Colombo era un ingeniero que ya había trabajado con Enzo Ferrari en su época de Alfa Romeo y creó para Ferrari un propulsor que estuvo dando vida a muchos modelos durante décadas, recibiendo modificaciones y llegando hasta los 4.800 centímetros cúbicos –inicialmente tenía 1.500 centímetros cúbicos–. De los Ferrari 212 se fabricaron dos configuraciones: los Inter y los Export. Los Inter eran los modelos de destinados a carrera, los Export, para competición.

Los Ferrari 212 Inter fueron los vehículos más prolífico entre los primeros modelos de producción de la marca, con una gran variedad de carrocerías. Por aquel entonces, la fabricación de automóviles era sustancialmente diferente a como se hace hoy día. Era habitual que los clientes adquirieran el bastidor –el chasis con todo lo necesario para funcionar: dirección, frenos, suspensión, motor y ruedas– y acudieran a carroceros especializados para completar su coche. La propia marca también firmaba acuerdos con diferentes especialistas para sus diferentes coches. Esto hizo que hubiera muchas versiones de un mismo modelo, siendo en ocasiones, totalmente únicas. En el caso del Ferrari 212 Inter, los nombres más comunes en sus carrocerías, a parte de las propias creaciones de la marca eran: Vignale, Touring, Stabilimenti Farina, Pininfarina y Ghia.

Ferrari 212 Inter Ghia detalle lateral carrocería

Una vez llegados a este punto, vamos a quedarnos con Ghia, pues se trata de la firma que luce nuestro protagonista, un Ferrari 212 Inter Coupé Ghia, que tiene tras de sí una historia muy especial. Pero esto lo dejamos para más adelante. Primero hay que conocer otras cosas. Por un lado, todos los 212 Inter se fabricaron con el volante a la derecha, siguiendo con la tradición proveniente de competición –la mayoría de circuitos del mundo giran en el sentido de las agujas del reloj; a la derecha. Con el volante en ese lugar, se colocaba al conductor más cerca del ápice de la curva, haciendo más fácil y eficaz trazarlas–. Pero a mediados de 1952, se comenzó a ofrecer de serie con volante a la izquierda para hacer más práctica su conducción, puesto que era la posición normal en la mayoría de coches del mercado.

El motor de doce cilindros, diseñado inicialmente por Colombo, tenía un cubicaje de 1.562 centímetros cúbicos. Las versión Export, para competición, montaban tres carburadores de doble cuerpo y los Inter, para vías públicas, sólo un carburador de doble cuerpo aunque podían equipar el kit de tres carburadores para competición de forma opcional. Las potencias variaban entre los 130 y los 150 cv, una cifra que actualmente, con modelos de producción en la propia marca que rinden 800 cv, puede parecer mínima y casi ridícula. Pero con aquel entonces, era un caballaje elevado.

Motor V12 Colombo Ferrari 212 Inter Ghia

Volviendo hacia atrás, hasta los carroceros, recuperamos el nombre de Ghia y continuamos con la historia. Por la década de los 50, esta empresa italiana tenía un fuerte carácter familiar. Su fundador, Giacinto Ghia, había fallecido en 1944 pero antes, le traspasó la empresa a Felice Boano –otro carrocero italiano conocido de la época–. Solían hacer muchos trabajos para Chrysler en Estados Unidos y Ferrari pensó, que si firmaban algunas de sus carrocerías serviría de empujón para introducirse en aquel mercado. El resultado fueron apenas 30 unidades, repartidas en una colaboración de tres años de donde sólo cinco Ferrari 212 Inter recibieron una carrocería de Ghia.

La unidad de las fotos concretamente, que será subastada por RM Sotheby’s en enero de 2018, es uno de los ejemplares más destacables de los cinco 212 Inter carrozados por Ghia. Fue expuesto en el stand de la marca en el Salón del Automóvil de París en 1952. Monta la opción de los tres carburadores dobles rindiendo 150 cv y sólo pesa 1.000 kg –lejos de los 1.630 kilos del 821 Superfast, el V12 más ligero actualmente–. Además, sus propietarios forman parte de las historia y no sólo por haber sido poseedores de un coche como este.

Interior Ferrari 212 Inter Ghia

Se fabricó como modelo de exposición y Ghia, en Turín, creó una carrocería exclusiva. No hay otro Ferrari 212 Inter Ghia igual a éste. Tras su exposición en París, un personaje notable, tanto como el General Juan Domingo Perón –tres veces presidente de Argentina, adorado y vilipendiado a partes iguales por su propio pueblo–. Perón era un verdadero entusiasta del automóvil y fue famoso por amasar una gran colección de coches de lujo. Durante su visita al evento francés, quedó prendado del diseño de este 212 Inter y usando sus contactos, concretó la compra del ejemplar a través de un intermediario en Roma. Se dice que el presidente quería minimizar la posible publicidad relacionada con su compra y sus consecuencias fiscales, al estar bajo el escrutinio de todo un país.

Por entonces, los impuestos argentinos a las importaciones de automóviles e lujo nuevos eran muy elevados. Por esta razón, presumiblemente y según cuentan desde RM Sotheby’s, el coche viajó a Maranello para poder ‘asumir’ el papel de coche usado. Se registró en Milán con número que ya tenía otro Ferrari, así que la marca realizó un número de chasis para sellar la nueva identidad de la unidad. Por eso, su primer propietario no es Perón en los papeles, sino Gianni Mazzochi Bastoni.

Ferrari 212 Inter Ghia
Juan Domingo Perón con el Ferrari 212 Inter en Casa Rosada, Buenos Aires.

En el año 1955, Perón fue derrocado y algunas de sus joyas automovilísticas fueron confiscadas. Durante su exilio en Paraguay, sus custodios conservaron este Ferrari 212 Inter Ghia hasta 1973, que pasó a formar parte de la colección de Conrado Tennino. Luego fue a parar a Estados Unidos y a Suiza. En 1989 acabó en Alemania, en poder de Uwe Ohlsen Automobile, quien lo restauró a conciencia. Nuevamente cambió de propietario hasta 1995 y hasta 1997 estuvo en una exposición en un concesionario Ferrari en París.

Sun actual dueño lo compró en 1999 y desde entonces ha sido galardonado hasta el momento en el Concours d’Eleganza Pebble Beach y en Cavallino Classic, alcanzando un valor estimado de entre 1,6 y 2 millones de dólares –entre, aproximadamente, 1,4 y 1,6 millones de euros–.


Ferrari 212 Inter Coupé Ghia. El coche del General Perón
Valora este post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *