JEEP Wrangler. El mítico todoterreno no se rinde

JEEP Wrangler

El JEEP Wrangler no es un coche convencional. Más allá de lo icónico que pueda llegar a ser, de un importancia histórica, el Wrangler es especial. La historia del Wrangler se podría, en cierto modo, comparar con la de MINI; ambos modelos sobrevivieron a la marca que los vió nacer. Pero además, los dos coches crearon una marca y un universo entero a su alrededor aunque, como salta a simple vista, no se parecen en nada más.

Bajo la imperecedera imagen del Wrangler, se acumulan más de 75 años de historia, décadas de experiencia que al igual que ocurre con muchos avances, tiene su origen en conflictos bélicos. Nació como vehículo de reconocimiento –incluso llegó a incorporar armas– para la Segunda Guerra Mundial, fabricado por la Willys Overland a partir de 1941. Una marca que desapareció en 1953 no sin antes, dejar claro el potencial del Willys como vehículo de producción y venta en masa. Y aún lo sigue demostrando, recibiendo una nueva puesta a punto que lo mantienen en liza sin que apenas cambie nada.

Detalle de carrocería del JEEP Wrangler

El JEEP Wrangler es uno de esos iconos que se mantiene firme e intactos durante décadas. El segmento de los todoterreno es complicado, pero no por competitividad pues actualmente el Wrangler está solo casi por completo en el mercado –apenas hay algún rival de marcas ‘nicho’ y falta la renovación del Mercedes Clase G–. El segmento de los todoterreno es complicado por su especialización, por ser un mercado para minorías con productos muy específicos. Los todoterreno son automóviles que durante años se compraban por imagen, por postureo, o bien por ser precisamente un todoterreno. Ahora, aunque siguen siendo coches ‘de imagen’ –en parte–, han perdido clientela en favor de los SUV.

Justamente el SUV ha provocado esa falta de opciones en el mercado de los todoterreno. Quien se compraba un todoterreno porque era ‘más grande y seguro’, se ha ido al segmento SUV pensando que sigue comprando ‘un 4×4’ y que son más seguros. Aunque mejor dejar este tema aparte. Resulta mucho más interesante hablar de nuestro protagonista, el cual, ha dado mucho que hablar hasta que la firma yankee ha presentado esta renovación. Puede que parezca el mismo JEEP Wrangler de siempre, pero esconde muchas cosas bajo su tradicional estampa.

JEEP Wrangler tres cuartos trasero

Que siga pareciendo el mismo Wrangler ‘de siempre’ es un movimiento meditado y realizado totalmente adrede. Este icónico modelo lleva luciendo igual durante décadas y posiblemente no sea muy recibido un cambio de diseño. Es un modelo presa de su éxito hasta límites insospechados, pero permite ‘jugar’ con ciertas cosas. Por ejemplo, las ventanas aumentan de tamaño para mejorar la visibilidad –pensando sobre todo en pistas no asfaltadas y trialeras–. Se perfila ligeramente la calandra de siete ranuras típica de JEEP, los paragolpes son nuevos al igual que el capó y el parabrisas tiene una nueva posición para mejorar una aerodinámica que sigue siendo tipo ‘caja de zapatos’.

Muchos elementos basan su construcción en aluminio, como el mencionado capó, las puertas y bisagras, paragolpes y el marco del parabrisas. El portón trasero, especialmente destacable, se fabrica con magnesio con la intención de reducir el peso general del conjunto. Como curiosidad, las puertas llevan impreso el tamaño de la llave –tipo Torx– que se necesita para desmontarlas. Así se evita tener que ‘adivinar’ qué herramienta es necesaria, resultando una solución bastante funcional.

Habitáculo del JEEP Wrangler

Cambios más notorios encontramos en el interior, donde según JEEP, se ha mejorado la calidad de materiales, el diseño o la ergonomía. En realidad, destacan una ‘precisión artesanal’, aunque como todos los fabricantes, se autoalaba en sus notas de prensa… eso no quiere decir que no se haya mejorado, son cosas diferentes y al menos a través de las fotos, se aprecia un buen aspecto general.

Todo en su habitáculo, más allá de lo mencionado, se ha inspirado en la ‘herencia JEEP’. Cada acabado disponible tendrá un aspecto específico, pero lo más llamativo es la nueva instrumentación con indicadores digitales de inclinación, nuevos diales o la nueva pantalla táctil central con todo tipo de conectividad y hasta 100 formas de configurarla –y no es un decir, son declaraciones de la firma–.

JEEP Wrangler Unlimited

El JEEP Wrangler es un todoterreno puro y duro, como se hacían antaño, en todo los sentidos. Su chasis es de tipo largueros y travesaños de toda la vida, pero se ve modificado y adaptado para mejorar manejo, comodidad, sonoridad y, al mismo tiempo, reducir peso y mejorar consumos. La suspensión costa de un conjunto de cinco brazos en ambos ejes, se incorpora barras estabilizadoras –la delantera se puede desacoplar para ganar recorrido– y una barra panhard huecas –para reducir peso–. Los soportes del motor y algunos componentes de la dirección se fabrican en aluminio… respecto al Wrangler saliente se logra una reducción de 91 kg.


‘JEEP siempre ha representado la excelencia en capacidades todoterreno. Nuestro nuevo Wrangler custodia ese importante legado y le lleva hacia el futuro. Es instantáneamente reconocible como un JEEP, manteniéndose fiel al original, pero siendo mejor en todos los sentidos’. Mike Manley, responsable de JEEP-FCA Global.


Habitáculo del JEEP Wrangler Unlimited

Había un tema que se trataba mucho en las diferentes especulaciones hasta el momento: hibridación para superar normativas de emisiones globales-. Uno de los apartados donde el Wrangler tenía que mejorar era en emisiones –y mucho– y al final resulta que los rumores llevaban algo de verdad, pues ta generación del todoterreno norteamericano estrena motor con sistema micro híbrido. Un cuatro cilindros de 2.000 centímetros cúbicos con sistema eléctrico de 48 voltios que gracias a un turbo de doble entrada rinde 268 cv y 400 Nm. Sólo tiene una pega, al menos por el momento: únicamente está disponible con cambio automático de ocho relaciones.

Se trata de un motor de la familia Global Medium Engine (GME). Monta el turbo directamente en la parte posterior del bloque buscando ampliar su vida útil, equipa también sistema de refrigeración propio y un sistema de inyección directa a casi 138 bares de presión (2.000 psi).

JEEP Wrangler Unlimited 2018

Por supuesto, no puede faltar el V6 Pentastar ya casi mítico en el modelo, que con 3,6 litros anuncia 285 cv y 353 Nm. También hay un diésel, un V6 3.0 fabricado por V.M. Motori –propiedad de FCA– con 260 cv y 542 Nm de par.

Desde 2006, el JEEP Wrangler se ha montado en la planta sur del Complejo de Ensamble de Toledo –en Ohio, Estados Unidos–. La nueva generación seguirá siendo fabricada en dicha planta, pero saldrá del complejo norte, donde se montaba el Cherokee. Además, la planta norte ha recibido una inversión que alcanza los 700 millones de dólares y ha incorporado 700 empleados.

Un icono que se mantiene vivo tras haberse sometido a 3,9 millones de pruebas según FCA, y aunque no dicen que quiere decir con eso, seguramente serán 3,9 millones de kilómetros mientras recorría medio mundo habiendo pasado por el abrasador calor de Arizona hasta el gélido frío de Alaska. Igualmente ha visitado China, Brasil, India, Australia e Italia, sin olvidar Northern Michigan y el mítico Rubicon Trail, que da nombre a una de las versión del JEEP Wrangler.


JEEP Wrangler. El mítico todoterreno no se rinde
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