Lamborghini Urus: el SUV más rápido del mundo

Lamborghini Urus

El origen de Lamborghini es tremendamente conocido: era un fabricante de tractores cuyo fundador, Ferruccio Lamborghini, era cliente y en principio, amigo, de Enzo Anselmo Ferrari. Figurar entre las amistades de un tipo tan peculiar como Ferrari es algo de elogio, aunque no te libras de sus desavenencias. Enzo era especialmente intransigente cuando se trataba de sus coches, y eso al final, le provocó muchas enemistades. Final al que llevó su relación con Ferruccio.

Sin aquella desavenencia entre ambos, ahora no estaríamos siendo testigos de la puesta en escena de lo que muchos han considerado, como la confirmación de un hecho que se estaba fraguando poco a poco: Lamborghini ha perdido su esencia, no tiene personalidad ni el arraigo de sus años pasados. Con el Lamborghini Urus, el primer SUV de la marca, se adentran en un segmento de masas del que esperar conseguir pingües beneficios. Las previsiones apuntan a que en 2019, el 50% de las ventas de Lamborghini correspondan al Urus.

Lamborghini Urus tres cuartos trasero

Los aficionados vemos el automóvil como algo único, con personalidad, incluso algunos dicen que tiene alma. Pero en realidad, un coche es un producto como puede serlo un televisor o una lavadora –electrodoméstico con el que se compara cualquier coche con ‘exceso’ de electrónica–. Se diseñan, se fabrican y se venden para ganar dinero y ahora, lo que pide el mercado son los consabidos ‘Sport Utility Vehicle’. Es completamente lógico, que una empresa que invierte millones de euros en desarrollo y personal, acabe ofreciendo un producto que le haga ganar dinero a espuertas; caso del segmento SUV.

No es la primera vez que Lamborghini actúa de forma similar. A principios de los 80, en plena bancarrota –oficializada en 1978– lanzaron en LM002. Un proyecto militar que acabó en Sant’Agata por mero accidente y que tras estar en el olvido y siendo considerado una rareza, ha vuelto a recuperar protagonismo con el auge sin control de los SUV y, evidentemente, por el lanzamiento del Urus. Era un proyecto iniciado para la sociedad MTI, proveedora del ejército americano por entonces, que recibió el nombre de Cheetah –guepardo en inglés– cuyo diseño resultó totalmente incongruente y errático, para ser un vehículo militar: motor central, carrocería de fibra de vidrio… era más cercano a un buggie para la baja que a un coche para la guerra.

Lamborghini LM002
Lamborghini LM002

Tras declarar la bancarrota y en la necesidad de lanzar algo al mercado para ingresar capital, incluyendo un cambio de propietario mediante, se resucita el proyecto y se le denomina LM, siglas de ‘Lamborghini Militare’. El resultado es un monstruo de dos metros de ancho, casi otros dos metros de alto y un peso de 2.700 kilos. Un coche nacido por la necesidad de vender, casi como el Urus, aunque salvando unas distancias bastante grandes.

El Lamborghini Urus es un coche que lleva tiempo siendo el centro de atención. Se trata de un modelo que podría marcar el devenir del segmento SUV de lujo e incluso de futuros proyectos de la marca. Es un mal necesario que todos los fanáticos del toro italiano deben aceptar. Al menos, no cabe duda de que estamos ante un Lamborghini sin importar el ángulo desde el que lo mires, siendo algo de agradecer y una clara muestra de un interés por mantener la personalidad estética de la marca.

Lamborghini Urus tres cuartos frontal

De hecho, el resultado merece pocos reproches. Gustos personales aparte, tiene unas proporciones muy equilibradas. La chapa protagoniza gran parte de la carrocería, con una superficie acristalada justa, que ayuda a potenciar la sensación de movimiento. Hay mucho músculo, sobre todo en los cuartos traseros y las llantas, que pueden llegar a las 23 pulgadas, no resultan exageradas. Su perfil es alargado –la batalla llega a los 3,03 metros–, su planta muy ancha; destila potencia. Es curioso que respecto a otras creaciones de Lamborghini, como el Centenario o el Egoísta, no se muestra como un diseño recargado o vulgar, con tal de resultar espectacular. Ni siquiera la enorme entrada de aire frontal resulta excesiva. Difiera bastante del concepto que habían mostrado anteriormente, aunque no es un problema.

El Urus es un coche muy grande. Mide 5,11 metros de largo por 2,02 metros de ancho, con una batalla de 3,03 metros. Ver esa enorme boca por el espejo debe ser impactante, pero se mantiene en la media de sus rivales. No en balde, toma como punto de partida la plataforma del Porsche Cayenne y del Bentley Bentayga, con quienes comparte muchas más cosas como el propulsor. Dicha base se completa con suspensiones neumáticas, que pueden regularse nueve centímetros entre sus posiciones más alejadas –desde una distancia al suelo de 158 milímetros, hasta 248 milímetros–. El eje trasero se sirve de un sistema direccional similar al empleado en el Aventador –e inspirado en el sistema desarrollado por Porsche– y los frenos tienen un tamaño acorde con el coche. Los delanteros tienen discos de 440 milímetros, con unas pinzas descomunales de 10 pistones. Los traseros, se conforman con 370 milímetros y pinzas de seis pistones.

Plazas delanteras Lamborghini Urus

Lamborghini se ha propuesto crear el SUV más rápido del mercado, llevando su empeño al límite. Bajo el pie derecho, el conductor de esta mole de 2.20 kilos tiene 650 cv y 850 Nm, capaces de lanzar al Urus de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, de 0 a 200 en 12,8 segundos y de flirtear con los 305 km/h. Cifras que dan sentido a sus enormes frenos –según la marca, los más potentes del mercado y por cierto, son cerámicos–. Se recurre al V8 4.0 biturbo de VAG, convenientemente retocado por los ingenieros de Sant’Agata. Es más potente que el Mercedes-AMG G65, que con sus 630 cv era lo más bestia del segmento –extraídos de un V12 biturbo de seis litros y nada menos que 1.000 Nm–. Y además, incorpora desconexión de cilindros.

como las últimas creaciones de la marca y algo habitual desde el Diable, la potencia llega al suelo mediante un sistema de transmisión a las cuatro ruedas. Tiene diferencial central bloqueable Torsen con un reparto del 40/60. Si las condiciones así lo requieren, puede llegar al 70% delante y al 87% detrás. Aquí atrás, hay un sistema de reparto vectorial para completar el trabajo del sistema de transmisión.

Habitáculo Lamborghini Urus

Hay siete modos de conducción –Strada, Sport, Corsa, Neve, Terra, Sabbia y Ego–. El habitáculo se ha cuidado para garantizar un ambiente refinado y lujoso, aunque los genes de Lamborghini se dejan notar en cada rincón, en cada mando y en cada firma de sus componentes.

VAG ha creado para Lamborghini una nueva línea de montaje ampliando la fábrica, de donde saldrán todos los Urus. Las previsiones auguran una producción anual de 3.500 unidades sólo del SUV, alcanzando las 7.000 unidades anuales sumando toda la producción. El Urus, como cualquier otro SUV, llega para llenar las arcas de Lamborghini y sin duda, será uno de los éxitos más sonados. Tiempo al tiempo…


Lamborghini Urus: el SUV más rápido del mundo
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