Lancia Delta S4 Stradale. Objeto de deseo

Lancia Delta S4 Stradale

Hubo un tiempo es el que Lancia fue una gran marca. Su reconocimiento en la calle, sólo se podía comparar con el respeto que despertaban sus coche en competición. Una firma con historia, a la que han dejado morir sin ni siquiera pestañear. Sin remordimientos. Una compañía capaz de crear máquinas como el Lancia Delta S4, destinado al brutal Grupo B de rallyes.

Lancia fue una marca con una historia en competición repleta de éxitos, tanto en circuito, donde despunto en campeonatos de nivel como la Fórmula 1, allá en los albores del certamen (con coches como el Lancia D50, que terminó sus días bajo el amparo de Ferrari), como en rallyes. Marca centenaria, fundada el 27 de noviembre de 1906 por Vincenzo Lancia y su amigo Claudio Fogoliln, cuyos automóviles siempre fueron distinguidos, elegantes y rápidos.

Lancia Delta S4 Stradale vista lateral

Despuntó en desarrollos técnicos con un lema que rezaba ‘innovación constante y calidad sin tregua. El precio no es el problema’. Automóviles caracterizados en muchas ocasiones por su denominación usando el alfabeto griego, despuntaron desde el modelo, el Lancia Alpha. Fue el primer fabricante europeo en dotas de sistemas eléctricos a sus coches (1913, con el Theta, que incorporaba cosas como faros y motor de arranque). Incluso llegó a tener un concesionario oficial en Sunset Boulevard, en Los Ángeles, Estados Unidos, en 1925.

Se pueden destacar muchas cosas más de Lancia, como la patente de unos montajes elásticos del motor para no traspasar las vibraciones al habitáculo, o el lanzamiento del Lancia Aprilia en 1937 tras el fallecimiento de Vincenzo. Un modelo que fue diseñado bajo criterios aerodinámicos (Pininfarina lo probó en su túnel de viento obteniendo un Cx de 0,47. Especialmente bueno para su tiempo). Sin olvidar la innovadora caja de cambios manual de cinco relaciones, la saga de los bonitos Lancia Aurelia o el Fulvia, el primer automóvil italiano con tracción delantera.

Carrocería abierta del Lancia Delta S4 Stradale

Una grave crisis llevó a la firma a integrarse dentro del grupo FIAT. Esos que la han dejado morir, una vez la llevaron a la cumbre. Durante esta época, nacieron coches como el Lancia Stratos con motor Ferrari V6 o el más recordado por las juventudes aficionadas al motor: el Lancia Delta. Un compacto diseñado por Giugiaro con aspiraciones deportivas nulas, pero que ha pasado a la historia por sus victorias en los rallyes. Modelo en el que nos vamos a detener, por su importancia y por ser, precisamente, nuestro protagonista aunque seriamente adulterado a base de esteroides automovilísticos.

A finales de 1979 se presenta el Lancia Delta, con el que la marca italiana pretendía hacer frente a rivales como el Volkswagen Golf y que sirve como base, para introducir la tracción total en la firma. Sistema de transmisión que le valió a Lancia seis títulos mundiales de rallyes consecutivos entre 1987 y 1992. Fue uno de los mejores momentos para la marca, quien ya venía de ganar con el genial Stratos y que terminó abruptamente tras su retirada en el mencionado 1992.

Lancia Delta S4 Stradale
Lancia Delta S4 del Grupo B

Sobre la marca y sobre el modelo que protagoniza las fotos, recae el dudoso honor de ser la chispa que detonó la bomba, la gota que colmó el vaso de los absurdos pero añorados y bestiales Grupo B de rallyes. Todo comenzó en la cabeza de Cesare Fiorio, jefe de departamento de competición de Lancia. Fue él quien puso en marcha el proyecto SE038/SE040, cuyo objetivo era sustituir al precioso Lancia 037, en clara desventaja frente al Audi quattro y su tracción total. Proyecto que con la ayuda de Abarth, dio lugar al Lancia Delta S4 (Supercharged 4×4).

Por aquel entonces, la Federación Internacional del Automovilismo tenía impuesta una norma que dio lugar a una saga de coches de calle, que no se ha vuelto a repetir jamás. Para recibir la homologación y poder competir, era necesario usar como base para el coche de carreras, un modelo destinado a las vías públicas que tuviera, como mínimo, una tirada de 200 ejemplares. Esto provocó que los fabricantes se vieran obligados a poner en la calle bestias de competición apenas domesticadas. Coches que acabaron siendo objeto de culto.

Habitáculo del Lancia Delta S4 Stradale

Lancia tuvo su monstruo del Grupo B, de hecho, ellos acabaron con la categoría en 1986, o al menos, todos les cargan con la culpa, tras un fatídico accidente en el que todo en el coche acabó calcinado. No obstante, antes de que eso ocurriera, el Lancia Delta S4 ganó en cinco ocasiones. La primera en el Rallye RAC de 1985 (España); la última en el Olympus Rally de 1986 (Estados Unidos).

Que aquella descabellada máquina se llamara Delta era merca cuestión de marketing ya que del compacto original, no quedaban ni las ruedas. Era brutal en todos los sentidos, un desarrollo casi desde cero que acabó siendo uno de los coches más radicales del campeonato. Algo realmente complicado de lograr. Se pueden ver los frutos muy fácilmente mirando las fotos que acompañan al texto, ya que el modelo de producción, el Lancia Delta S4 Stradale y el de competición, sin el apelativo Stradale, se diferencian por detalles nimios. Cosas como el tapizado digno de ese nombre, salpicadero para hacer el habitáculo más agradable y un todos los equipamiento que por entonces estaban de moda, incluyendo hasta un rudimentario ordenador de a bordo.

Motor del Lancia Delta S4 Stradale

El resto era lo mismo que había en el coche de rallyes, aunque con una puesta a punto diferente y enfocada a usarse en vías abiertas al tráfico. El competición, rendía 450 cv, aunque podía llegar a superar los 550 cv. El peso rondaba entre los 880 y los 900 kilos. Todo se construía alrededor de un entramado de tubos de acero al cromo molibdeno, con subchasis de aluminio. El motor, un cuatro cilindros de 1.800 centímetros cúbicos, incorporaba un sistema de sobrealimentación por compresor volumétrico y turbo (tan famoso en los TSi de Volkswagen y que también usó Porsche en Le Mans) junto a dos intercooler. El Lancia Delta S4 Stradale anunciaba 250 cv y 291 Nm, muchos menos que el brutal Grupo B, pero mantenía los tres diferenciales. La carrocería estaba formada por planchas de fibra de vidrio y resina epoxy.

La variante de producción, de la que se fabricaron las 200 unidades necesarias para homologación, alcanzaba los 225 km/h y aceleraba de 0 a 100 en seis segundos. Poco espectacular ahora, pero hablamos de un coche con 30 años. El motor estaba completamente ‘descafeinado’. se buscó fiabilidad y que los conductores de aquel entonces pudieran controlar semejante máquina, pues se habl de que podía alcanzar los 800 cv con la sobrealimentación regulada al máximo de sus posibildades.

Logotipo en la calandra del Lancia Delta S4 Stradale

¿Qué ha sido de esta Lancia? ¿Cómo ha podido decaer hasta prácticamente desaparecer con un historias y una capacidad para crear automóviles de locura como ésta? Errores, decisiones poco acertadas y una mala imagen acumulada durante cierto tiempo (como ocurrió con Alfa Romeo) hicieron mella en sus cuentas al bajar la demanda de sus coches de forma notoria. Quedan para el recuerdo vehículos como el Lancia Delta S4 Stradale, un objeto de deseo que puedes llevarte a casa por la nada desdeñable cifra de medio millón de dólares.

No el blade, nunca encontrarás una unidad como la que vende Jean Lain Vintage a través de JamesEdition, que con 784 kilómetros en el marcador. está en un estado de conservación excepcional. Y mucho menos, un ejemplar firmado por Miki Biasion (Campeón del Mundo de Rallyes en 1988 y 1989).


Lancia Delta S4 Stradale. Objeto de deseo
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