Mercedes Clase S Coupé. Lujo, potencia y estilo

Mercedes Clase S Coupé

Hay ocasiones en las que hablar de ciertos fabricantes se torna un poco complicado. Puede parecer sencillo contar cualquier cosa de una marca como Mercedes, por ejemplo, con más de 120 años en su haber hay mil y una historias que contar. Además, está considerado el primer fabricante de coches más antiguo del mundo al ser la firma resultante tras fusionarse Benz & Co. y Daimler Motoren Gesellschaft. Pero en el fondo, ¿qué podemos contar de Mercedes que no se haya contado ya?

Mercedes tiene muchísima historia, no importa si se trata de vehículos de calle o de competición, incluso en el sector del transporte pesado estos alemanes han hecho historia, con modelos como el Mercedes Unimog. Pero está todo dicho, no hay nada nuevo. ¿Quién no conoce esos vehículos con la estrella en el frontal? Son el sueño de muchos conductores, el coche de lujo casi por antonomasia. Es una firma especial cuya imagen de superioridad está grabada a fuego en la mente de los conductores y de casi todo el mundo.

Mercedes Clase S Coupé vista lateral

Durante los últimos años ha sido fuertemente criticada por su descenso generalizado en la calidad de sus modelos. Un suceso notable si te bajas de un Mercedes Clase C y te subes a un Mercedes Clase A, pues son estos los que más sufren ese recorte. Acción por otra parte necesaria para ofrecer los mismos precios, o parecidos, que sus rivales. Así es posible lograr un modelo competitivo sin perder en exceso la esencia de Mercedes aún y a pesar de ser un tracción delantera.

Otra cosa que ha provocado una oleada de críticas y en ocasiones, muy duras, es el acuerdo de colaboración con Renault que ha llevado a montar propulsores franceses en las versiones ‘pequeñas’ de los Clase A, Clase B y Citan –Mercedes A180 CDi, Mercedes B180 CDi, Citan 109 CDi–. La Vito también equipa motores de Renault. Se trata de otro de esos movimientos obligados por el mercado, abaratando costes con sinergias empresariales y sirviendo a los franceses como un acicate gracias al intercambio de conocimientos –Mercedes ha echado una mano a Renault en ciertos aspectos de la fabricación, pruebas de desarrollo y alguna cosa más–.

Mercedes Clase S Coupé interior

No obstante, en el momento que se abandonan los ‘coches de masas’ y comenzamos a escalar entre categorías, los precios se disparan y la manufactura de los coches puede dejar con la boca abierta. Comenzamos a adentrarnos en el auténtico mundo Mercedes, ese que todo el mundo quiere disfrutar pero sin tener que pagar por su exclusividad. Es una forma de pensar fuera de lugar y que al final, provoca que la firma más vendida del mundo haya sido precisamente la francesa Renault. O mejor dicho, la Alianza Renault-Nissan, cuyos precios en el mercado suelen ser de derribo.

Y con esto no estamos diciendo que Renault sea mala marca, pero los franceses no pueden comprarse con Mercedes en cuestiones de producto. No pueden y no quieren compararse, pero capacidades para ponerse al nivel de los alemanes, tienen. Otra cosa bien distinta es que sea rentable o interesante para una firma que se dirige al núcleo del mercado.

Mercedes-AMg S63 Coupé

Para conocer lo que significa conducir un Mercedes, tenemos que adentrarnos en la ‘Sonderklasse’, en la máxima expresión de sedán de lujo de la marca. Sonderklasse significa ‘Clase Especial’ y es a su vez, la palabra que hay detrás del Mercedes Clase S, el coche en el que todo el mundo piensa cuando se habla del fabricante de la estrella. Es ‘El Mercedes’ y atesora todo el conocimiento y la tecnología creada por esta empresa centenaria.

El Mercedes Clase S personifica la excelencia en todos los sentidos, es el referente de su segmento por calidad, tecnología e innovación. Pero se puede ir un poco más allá en cuanto a representación y exclusividad pasando a la gama cupé del mencionado Clase S. Un modelo que se ha renovado recientemente –recibe cuatro detalles casi sin importancia– y que mezcla la calidad y tecnología del sedán, con las características dinámica y de imagen que se presume de todo cupé.

Puesto conducción Mercees-AMG S63 Coupé

Los cupés son toda una tradición en Mercedes. Son especialistas en el tema pero siempre con ciertas condiciones, por así decirlo, que permitan seguir ofreciendo todas las características que se esperan de los modelos de la marca. Saben crear deportivos, tiene su propia gama en el catálogo y una larga lista de modelos en su haber como el mítico Mercedes 300 SL, el Mercedes SLR McLaren o el sustituto de este y claro guiño al primero, el Mercedes SLS AMG. Simples ejemplos de entre los más conocidos, donde la marca encajó a la perfección el actual Mercedes-AMG GT o el descabellado Mercedes-AMG Project ONE.

Pero los cupés son diferentes, un punto intermedio entre lo deportivo y lo clásico, donde se mezcla la dinámica de conducción con el confort y el estilo. Vale que el resto de rivales tienen grandes cupés extremadamente buenos, pero por comparar con los máximos competidores, Audi no tiene la finura ni el confort de un Mercedes, mientras que sus versiones RS son bastante radicales en cuanto a bastidor. ¿Y qué decir de BMW? Sus coches son el mayor exponente de la dinámica de conducción, por encima de sus rivales en casi todos los casos, pero no llega a la clase ni al confort de un modelo de la estrella.

Mercedes-AMg S65 Coupé

Así por tanto, volvemos un poco hacia atrás y recuperamos esa idea de mezcla perfecta entre dinámica, confort y estilo. De todas formas, esto también tiene algún inconveniente, como es la creación de un cupé realmente grande y pesado. El Mercedes Clase S Coupé mide 5,04 metros de largo por 1,91 de ancho, pudiendo llegar a pesar 2.185 kg en el caso del Mercedes-AMG S65 Coupé. El máximo exponente de la gama cupé del Clase S.

Se trata de una alternativa a los Bentley Continental GT o al Ferrari GTC4Lusso. De hecho, podría considerarse un término medio entre ambos, con el Bentley representando el máximo lujo y el Ferrari lo máximo en el apartado deportivo.

Vista trasera del Mercedes-AMg S65 Coupé

Una de las novedades más interesantes de esa renovación mencionada antes es la incorporación de unos pilotos con diodos LED. Un equipo que no monta el sedán, compuesto por 33 diodos en cada piloto con una luz de freno que varía de intensidad, en función de la luminosidad y de las condiciones de circulación. Las versiones AMG también montan la conocida calandra ‘Panamericana’, estrenada hace unos años por el Mercedes-AMG GT R.

Otra de las novedades destacables del Mercedes Clase S Coupé es la adopción de un nuevo V8 4.0 Biturbo con 469 CV y 700 Nm. Incorpora desconexión de cilindros –reduce consumos un 8%– y se ofrece además, con otro nivel de prestaciones mucho más elevadas: 612 CV y 900 Nm. Es el motor que da vida al Mercedes-AMG S63 Coupé, mientras que el primero es para el Mercedes S560 Coupé.

Interior del Mercedes-AMg S65 Coupé

En cuanto al Mercedes-AMG S65 Coupé, mencionado anteriormente, su propulsor y sus prestaciones son una oda a la exclusividad y la prepotencia. Bajo su largo capó habita un V12 de 5.980 centímetros cúbicos con dos turbos –por si 12 cilindros y 6 litros de cubicaje te parecen poco– que declara 630 CV y 1.000 Nm. Una auténtica locomotora que puede llevar a sus ocupantes envueltos en una atmósfera de lujo extremo y confort absoluto, o bien empotrarlos contra el respaldo de los asientos, dejándolos sin respiración y haciendo que las rectas desaparezcan casi por arte de magia.

Como hemos dicho antes también, la tecnología es una de las principales características del Clase S y por tanto, también del Coupé. Sistemas como el Magic Body Control con función de inclinación activa en curvas, que recuesta la carrocería 2,65º hacia el interior de la curva –se reducen fuerzas transversales–. Igualmente se puede montar el Control Energizing, que combina diversas funciones como la climatización, los efectos de luz o la música para crear diferentes ambientes. Todavía hay más, como un asistente a la dirección, un control de distancia activo o el sistema Intelligent Drive, que conforma un modo de conducción semi autónomo.

Su habitáculo da forma a todo aquello que se pueda imaginar en torno al lujo y la calidad de materiales, combinado con sistemas como la enorme instrumentación digital y completamente configurable. Hay madera de raíz de nogal, madera de fresno o incluso madera de magnolia. Se pueden elegir diferentes tipos de piel para la tapicería o inserciones de aluminio o carbono. Es totalmente personalizable pudiendo crear un interior que haga único cada unidad del Mercedes Clase S Coupé.

Puede que la calidad de los modelos más próximos a lo generalista, se haya visto reducida para poder plantar una buena batalla en ventas, pero Mercedes sigue siendo Mercedes en el tope de gama. Un motivo más para hablar de un fabricante que ha marcado siempre la pauta en muchos aspectos.


Mercedes Clase S Coupé. Lujo, potencia y estilo
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